Lo teníamos claro, no sabíamos cuanto tiempo íbamos a estar en Estados Unidos, pero queríamos visitar sí o sí las Cataratas del Niagara. Por lo tanto, en el primer fin de semana largo que tuvimos… ¡allí nos plantamos! A día de hoy, creo que es lo más impresionante que he visto en mi vida y algo que recomendaría siempre. Al haber estado en Nueva York anteriormente, decidimos combinarlo con Toronto, ya que se puede llegar en autobús desde la ciudad.

CONSEJOS ANTES DE VIAJAR
- Antes de pisar Canadá, tienes que sacar el ETA de Canadá (el visado de turista para entrar en el país). Hazlo cuanto antes para no llevarte sustos.
- Lleva un CHUBASQUERO si quieres hacer el paseo en barco por las cataratas. Aunque allí te dan un chubasquero de plástico (tipo Port Aventura), acabarás calado/a. Naiara no lo llevó y estuvo resfriada una semana.
- Reserva tus vuelos con tiempo: los vuelos a Canadá están bastante caros desde Estados Unidos, a pesar de que Toronto esté a unas dos horas de Chicago.

VIERNES
Vamos al aeropuerto de Midway para coger el avión y nos llevamos un grata sorpresa ya que no hay tanta afluencia de gente y la línea del control es más rápida que en O’hare. ¡Vuelo retrasado! Tenemos que esperar un par de horas para montar en el avión y volar. Con un aperitivo y un vino, vamos más contentas en el avión. Llegamos de noche al hostel de Toronto y nos acomodamos en la habitación. Nuestro hostel se llama The Planet Traveler Hostel y no está mal de precio. Además, incluye desayuno.
SÁBADO
Nos despertamos en Toronto y el día está nublado y triste, pero nada nos para. Es nuestro primer viaje y estamos eufóricas. Desayunamos en el hostel ya que tenemos el desayuno incluido. A continuación, cogemos un free tour para poder conocer un poco más a fondo el centro de la ciudad, pero tenemos complicaciones con el Uber/Lyft y no conseguimos llegar a tiempo a la Union Station, estación de tren principal de la ciudad. Buscamos dentro de la estación, pero no encontramos ningún grupo. Asumimos que tendremos que explorar la ciudad por libre.

Caminamos por el distrito financiero, vemos el Flatiron Building y como nadie nos espera, hacemos nuestra primera parada en Balzac’s Coffee, al lado de St. Lawrence Market. Volvemos a desayunar y aprovechamos los rayos de sol que intentan salir a duras penas.
Nos acercamos al mercado St. Lawrence donde hacemos nuestras primeras compras y nos llevamos algún que otro souvenir. Después, caminamos hasta Distillery District, barrio reacondicionado ya que antiguamente albergaba una gran destilería de whisky pero hoy en día es un barrio lleno de tiendas, galerías y restaurantes alternativos. Sacamos algunas fotos y partimos al centro de la ciudad.

Caminamos algo más de media hora hasta llegar al letrero de Toronto, ubicado en Nathan Phillips Square, en pleno centro de la ciudad. Recorremos el centro de la ciudad y llegamos hasta la calle Queen Street y decidimos entrar a comer en Queen Mother café, un restaurante bastante curioso, ya que está repleto de retratos de la antigua Reina de Inglaterra. En este restaurante tienen todo tipo de comida por lo que aprovechamos para comer bien. Visitamos Dundas Square, plaza que nos recuerda a Times Square de Nueva York, pero en pequeño.


Finalmente, visitamos la CN Tower, el pirulí de Toronto, pero decidimos no subir a ver las vistas; a día de hoy sigo arrepentida. Nos acercamos al Harbourfront Centre y cogemos un ferry hacia las Toronto Islands. Visitamos la isla, caminamos por la playa y nos impresiona ver la cantidad de casitas vacacionales que hay. Finalmente, congeladas, nos acercamos a ver el atardecer desde el Toronto Skyline Viewpoint y tras un rato, cogemos el ferry de vuelta a la ciudad.


Finalmente, cenamos en The Green Room, un bar bastante oscuro cerca del hotel y nos acostamos medianamente pronto, ya que tenemos que madrugar para las cataratas.
DOMINGO
Contratamos el Niagara Falls Platinum Tour desde Toronto con Crucero y Almuerzo organizado por Niagara Day Tour, una compañía popular que ofrece excursiones desde Toronto a las Cataratas del Niágara. El precio del tour fue de $100 e incluía lo siguiente:
- Transporte ida y vuelta desde Toronto
- Crucero «Voyage to the Falls» en el Hornblower
- Almuerzo en un restaurante con vistas a las cataratas
- Paradas en puntos de interés como el Reloj Floral
- Degustación de vinos en Niagara-on-the-Lake
Este fue el itinerario que seguimos:
1- Recogida en el hotel. El tour comienza con la recogida en hoteles seleccionados en el centro de Toronto entre las 7:30 a.m. y las 8:30 a.m. Como nuestro hotel no está por el centro, tenemos que acudir allí.
2-Viaje a Niagara Falls. El viaje a Niagara Falls dura aproximadamente una hora y media. Durante el viaje, el guía comparte información y datos históricos sobre las cataratas y la región de Niágara.
3-Paseo en barco «Voyage to the Falls» (Hornblower). Al llegar a Niagara Falls, lo primero que hacemos es parar a sacarnos algunas fotos desde algunos miradores y, una vez acabamos, nos dirigimos al famoso crucero en el «Hornblower» que te lleva cerca de las cataratas. Simplemente por este crucero, merece la pena el viaje y los 100$. Es una de las sensaciones más puras que he tenido y con mayor conexión con la naturaleza. Acordaos de llevar chubasquero, el que te dan no protege mucho y acabas calada.


4- Almuerzo. Después del crucero, disfrutamos de un almuerzo en un restaurante local con vistas a las cataratas. La verdad es que el restaurante es acogedor y se come rápido y bien. Por si vais por vuestra cuenta, el restaurante se llama Queen Victoria Place Restaurant.
5-Tiempo libre en las cataratas. Después del almuerzo, tenemos tiempo libre para explorar las Cataratas del Niagara a nuestro propio ritmo. Este es el momento para realizar las actividades optativas, paseo en helicóptero y tirolina, aunque nosotras no hicimos ninguna.
6-Parada en el Reloj Floral y en Niagara-on-the-Lake. En el camino de regreso a Toronto, hacemos una parada en el famoso Reloj Floral, en la Central Hidroeléctrica y en la pequeña ciudad de Niagara-on-the-Lake. En esta última podemos pasear tranquilamente por la ciudad y hacer las compras que queramos.

7-Degustación de vinos en una bodega local. La última parada antes del regreso a Toronto es una bodega en la que tenemos la oportunidad de hacer una degustación de vinos, incluyendo el famoso vino de hielo de Canadá. Mucha gente compra botellas de vino, nosotras estamos heladas y no necesitamos el vino de hielo de Canadá.
8-Regreso a Toronto. El tour finaliza sobre las 7 de la tarde y el autobús nos deja en el mismo sitio donde lo hemos cogido.
Nos vamos a hacer alguna compra y regresamos para cenar en el hostel, ya que hemos leído que los domingos hay barbacoa. Finalmente, cenamos una hamburguesa que nos sabe a gloria en la azotea del hostel.
LUNES
El lunes, antes de regresar a Chicago, aprovechamos la mañana y parte de la tarde en la ciudad. Visitamos una librería en la que Paula compra un libro sobre los pequeños placeres de la vida y horas más tarde lo pierde en el avión. Pateamos la ciudad, volvemos a visitar el centro de la ciudad y algún centro comercial. Finalmente, volvemos al aeropuerto para poder regresar a Chicago.




VALORACIÓN DEL VIAJE
Pensamos que 3 días son suficientes para hacer este viaje. Toronto nos parece una ciudad muy guay para vivir, pero la realidad es que no tiene muchísimas cosas para visitar. Aún así, combinar Toronto con las Cataratas del Niágara es muy buena opción y es un viaje más que recomendable. Os dejamos aquí un resumen del viaje.




