
La ciudad de Oaxaca nos enamoró. Es una ciudad con mucha vida, tradición, gastronomía, cultura, colores y buena vibra. Caminar por calles viendo las casitas de colores a los lados, el arte callejero y el papel picado ondeando por encima de ti es una experiencia inolvidable. Nosotras tuvimos la suerte de estar en Oaxaca 2 días, así que aquí os dejamos una lista de planes que no os podéis perder en la ciudad y sus alrededores.
- Pasea por el Andador Turístico y el Zócalo
- Visita los mercados 20 de Noviembre y Benito Juárez
- Pasea por el barrio Jalatlaco
- Paseo por el barrio Xochimilco
- Visita tiendas de alebrijes
- Prueba algunos de sus muchos restaurantes con Estrellas Michelín
- Haz una clase de cocina tradicional oaxaqueña
- Haz una cata de mezcal
- Visita Hierve el agua
- Prueba su famoso chocolate oaxaqueño
1. Pasea por el Andador Turístico y el Zócalo.
El andador turístico y el Zócalo son las áreas más transitadas de Oaxaca. El andador turístico es una calle empedrada repleta de tiendas de artesanía y cafeterías, y es muy agradable de pasear. Merece la pena tomárselo con calma para poder disfrutar de todo lo que tiene que ofrecerte. Con un poco de suerte, puedes ver algún desfile o celebración durante tu estancia. Nosotras vimos una celebración de aniversario de una mezcalería y un desfile de una asociación de personas afromexicanas. Sin duda, estos desfiles con música y mucho ambiente, le dan a la ciudad todavía más encanto.
Su zócalo está también repleto de gente, no solo turistas, si no también locales paseando o vendiendo cosas. Muy cerquita del zócalo se encuentran los mercados y cientos de puestos comida callejera.



2. Visita los mercados 20 de Noviembre y Benito Juárez
Estos dos mercados se encuentran en pleno centro de la ciudad y están uno enfrente del otro. Antiguamente era un solo mercado, pero con los años construyeron una calle en medio que los separó. Cada uno de los mercados está especializado en una cosa.
Por un lado, en el mercado de Benito Juárez venden artesanías, bolsas, ropa, joyería, flores, piñatas de todo tipo y productos frescos. Es un lugar perfecto para comprar quesillo, el queso tradicional oaxaqueño, chapulines y probar algunas bebidas típicas y refrescantes como la horchata, el tejate y el tepache. Sin lugar a dudas, es un lugar en el que pasar un buen rato para disfrutar de todo lo que tiene que ofrecer.
Por otro lado, en el mercado del 20 de Noviembre es en el que encontrarás más opciones para comer. Las comidas en el mercado son tradicionales, baratas y muy muy sabrosas. En este mercado se encuentra la famosa «calle del humo». A lo largo de este pasillo del mercado puedes encontrar diferentes puestos de carne en los que compras la carne que quieres comer y te la cocinas a la brasa en el momento. En otro puesto compras los acompañamientos y en otro las bebidas. El olor y el ambiente de esa calle no se pueden describir. Ve preparado para que todos los comerciantes te intenten convencer de que compres su carne y te sientes en sus mesas.



3. Pasea por el barrio de Jalatlaco
Este barrio está a unos 20 minutos del centro caminando y en nuestra opinión merece mucho la pena pasearlo. Es un barrio con mucho encanto con sus calles empedradas, las casas de colores, los murales de las paredes y edificios y el papel picado que adorna todas las calles. En Jalatlaco puedes pasar perfectamente 1-2 horas paseando, haciendo fotos y visitando sus tienditas, cafeterías y librerías.


4. Pasea por el barrio de Xochimilco
Este barrio está más cerca del centro, a unos 10 minutos. Es también un barrio muy pintoresco y colorido. Algunos de los lugares que recomendamos visitar son los arcos de Xochimilco, la parroquia de Santo Tomás, la chocolatería Río y como en cualquier barrio, perderse por sus calles y dejarse empapar por su esencia.


5. Visita tiendas de alebrijes
Si has visto la película de Coco, seguro que recuerdas la presencia de estos animales fantásticos. Los alebrijes son esculturas artesanales mexicanas que representan criaturas fantásticas, animales, personas y objetos, y que se caracterizan por sus colores y patrones. Se cree que son espíritus que guían, acompañan y protegen a las personas a lo largo de sus vidas.
Sin duda, esta fue una de las actividades a las que dedicamos más tiempo. Cada alebrije es diferente y no hay dos iguales. Cada uno tiene diferentes tamaños, colores y patrones, lo que los hace únicos. En el andador turístico puedes encontrar muchas tiendas que los venden; los hay de todos los precios. Os recomendamos visitar la galería de arte de Jacobo y María Ángeles, unos artistas muy recocidos en este arte.
6. Prueba alguno de sus muchos restaurantes con Estrella Michelín
En Oaxaca puedes estar comiendo todo el día y aún así no llegar a disfrutar de toda su oferta gastronómica. Sí que recomendamos, ya que estáis allí, que disfrutéis de algunos de sus restaurantes con Estrella Michelín por dos razones: están buenísimos y el precio es razonable. Nosotras solo estuvimos 2 días, así que probamos 2 de ellos, pero os dejamos también algunas recomendaciones de conocidos que han visitado Oaxaca y de la señora que hizo la clase de cocina.
Nosotras probamos Cobarde y Las Quince Letras.
- Cobarde: este restaurante nos encantó. Todos los platos tenían un sabor muy especial y la terraza en la que cenamos tenía mucho encanto. Es un restaurante fusión de cocina tradicional oaxaqueña y la gastronomía asiática. Os dejamos algunas fotos para que se os haga la boca agua.


- Las Quince Letras: este es un restaurante de cocina tradicional oaxaqueña y en 2021 recibió un premio que lo coloca entre los mejores restaurantes de cocina tradicional del mundo. Es muy diferente al anterior, aunque no por ello menos especial.



Otros restaurantes que nos recomendaron fueron Los Danzantes (Estrella Michelín 2024), Casa Oaxaca y Crudo. Para estos 3 restaurante hace falta reservar con MUCHA antelación.
7. Haz una clase de cocina tradicional oaxaqueña
Esto fue lo primero que hicimos nada más llegar a Oaxaca y tengo que decir que fue una de las mejores experiencias del viaje. Varias personas nos lo habían recomendado y la verdad que no defrauda. Nosotras lo hicimos con Gueta y lo reservamos por medio de Airbnb. La clase dura unas 4-5 horas y la verdad que no nos aburrimos. Durante ese tiempo pudimos preparar memelitas y chocolate oaxaqueño para desayunar, un mole estofado para comer y unos cócteles de mezcal. No hace falta decir que salimos de allí rodando. Nos parece una muy buena experiencia para hablar con personas locales y aprender de su cultura y sus tradiciones desde otra perspectiva.



8. Haz una cata de Mezcal
Como dicen en Oaxaca: «El mezcal no me emborracha, me pone mágico». Así que, ¿por qué no seguir sus tradiciones y ser mágico por un rato? Para nuestro gusto el mezcal es una bebida muy fuerte y no tenemos el cuerpo hecho a las bebidas con tanta graduación, pero sí disfrutas de esos placeres, Oaxaca es el mejor sitio para probarlos. Puedes reservar una cata por medio de Airbnb, Civitatis o en la misma ciudad encontrarás muchas personas ofreciendo esta experiencia.

9. Visita Hierve el Agua
Hierve el Agua es un balneario natural en el que puedes disfrutar de un baño en sus aguas templadas y dejarte sorprender por sus cascadas petrificadas. Esta excursión la puedes contratar también por Civitatis o en la misma ciudad. Es una excursión de prácticamente todo el día, ya que solo para llegar allí se tarda 1h 30 min. Como nosotras solo estuvimos 2 días y veníamos de bañarnos en las maravillosas playas de Puerto Escondido, prescindimos de esta visita. En nuestra opinión, si no tienes más de dos días, no recomendaría hacerla.
10. Prueba su famoso chocolate oaxaqueño
Oaxaca es conocida por su tradicional chocolate oaxaqueño. Este chocolate caliente está hecho a base de agua hirviendo y chocolate. La verdad es que está delicioso y el hecho de que sea con agua y no con leche, hace que sea menos pesado. Es un chocolate especiado con canela, aunque también puedes encontrarlo con toques de nuez o almendra. En la ciudad puedes encontrar muchas tiendas de la marca más conocida: «Chocolates Mayordomo». Puedes comprar el chocolate en pastillas para hacerlo tu en casa y también puedes hacer tu propia mezcla, decidiendo qué proporción de azúcar, chocolate y canela quieras. También tienen cafeterías para poder sentarte a disfrutar de un chocolate caliente mientras ves la vida pasar.





