Cuando pensamos en las partes de Canadá que queríamos visitar, elegimos Vancouver, ya que nos habían hablado muy de la ciudad. Un puente de octubre fue el elegido para descubrir Vancouver en 2 días. Ahora, no esperábamos que Vancouver nos sorprendiese tanto. Vancouver es luminosa, verde y moderna. Vancouver tiene un arquitectura particular y las curiosas formas de los edificios te dejan con la boca abierta. Vancouver es cosmopolita y está repleta de bares, restaurantes y tiendas. Vancouver es una ciudad caminable, ya que las distancias dentro del centro no son tan grandes. En definitiva, una ciudad en la que quedarse a vivir.

Consejos antes de viajar a Vancouver
- Antes de pisar Canadá, tienes que sacar el ETA de Canadá (el visado de turista para entrar en el país). Aunque nosotras lo hicimos un par de días antes, ¡cuanto antes, mejor!
- Si viajas desde España, cambia dinero o lleva una tarjeta monedero en la que puedas utilizar dólares canadienses.
- Aunque esto sea algo personal y las circunstancias de todo/as sean diferentes, creemos que NO es necesario alquilar un coche. Nosotras usamos el transporte público un par de veces, pero no vemos que sea estrictamente necesario un vehículo para desplazarte por la ciudad.

Alojamiento
El alojamiento en la ciudad de Vancouver no es barato, nosotras elegimos The Parker hotel Vancouver por su cercanía a Granville Island y porque estaba a un paseo del centro de Vancouver. El hotel nos pareció correcto, aunque una de las noches sonó la alarma de incendios y tuvimos que salir de madrugada fuera del edificio. Creemos que todos los hoteles tienen unos precios y condiciones parecidas, por lo que tendréis que comparar precios.
DÍA 1
- Desayuno: empezamos el día desayunando en una cafetería que estaba bien de precio al lado del hotel, Fresh St. Market Coffee Shop.

- Howe Street: una vez en marcha, caminamos por la Howe Street, calle que te lleva de un lado del centro al otro. Al caminar por esta calle, empezamos a notar el aire de tranquilidad que se respira en la ciudad.

- Canada Place: después de caminar 30 minutos y llegando al final de la Howe Street, nos encontramos con el Canada Place, un centro de convenciones situado frente al mar. Por primera vez vemos hidroaviones sobrevolando el mar.

- Seawall Water Walk: paseamos por el Seawall Water Walk y aquí empezamos a ver un estilo de arquitectura que nos encanta y con el que luego asociaremos la ciudad. La ciudad es muy verde y está preciosa siendo otoño. Después de caminar durante unos 40-50 minutos por la orilla del puerto, llegamos a Stanley Park.

- Stanley Park: llegamos al parque más grande de Vancouver con playas, áreas de picnic y un malecón. Caminamos por el parque hasta llegar a la zona de los Totem Poles. Estos totems coloridos representan diferentes naciones indígenas y son una de las mayores atracciones turísticas del parque. Nos recorremos el parque hasta que finalmente cogemos un autobús que nos lleva al centro de la ciudad.

- Gastown: conocemos el barrio de Gastown, uno de los barrios más conocidos de la ciudad por su reloj de vapor y por estar lleno de tiendas de recuerdos y restaurantes de todo tipo. Comemos en Local Public Eatery de Gastown, una cervecería en la que sirven todo tipo de comida. Visitamos el Hotel Europe, un edificio histórico que nos recuerda al Robey de Chicago y al Flatiron de Nueva York.


- Chinatown: paseamos por el barrio chino de Vancouver. No lo recomendamos, no nos pareció que tuviera nada interesante o reseñable, incluso nos pareció un poco peligroso.
- Yaletown: acabamos el día en Yaletown, uno de los barrios de moda para tomar unas cervezas y cenar. Además, está cerca de nuestro hotel. Cenamos en Yaletown Brewery Company, una cervecería con buen ambiente y comida estilo americano.
DÍA 2
- Desayuno: volvemos a desayunar en Fresh St.Market Coffee Shop, ya que nos parece bueno, bonito y barato, y nos pilla de camino a nuestro próximo destino.
- Ferry a Granville: desde el Hornby Street Dock se puede coger el Aquabus Ferry a la isla de Granville. El ”ferry” sale cada cada cinco minutos por un coste de $7 ida y vuelta. La duración del ferry desde esta ubicación es de unos 5 minutos, pero también se puede coger el ferry desde otros puntos de la ciudad.

- Granville Island: la isla de Granville es conocida por albergar uno de los mercados públicos más grandes de Vancouver y por ser un barrio repleto de arte, cultura y gastronomía. En esta isla podrás encontrar todo tipo de comida, librerías, galerías de arte, tiendas de recuerdos, restaurantes y músicos callejeros. Definitivamente, junto con la arquitectura de la ciudad, fue una de nuestras partes favoritas de Vancouver y no nos iríamos de la ciudad sin visitar esta isla.


- Arquitectura en la ciudad: como he mencionado, lo que más me llamó la atención de esta pintoresca ciudad fue su arquitectura y sus edificios imposibles; sus extrañas formas geométricas hacen que la ciudad tenga una estética muy particular. Recomendamos pasear por sus calles y admirar los edificios siempre que encuentres uno.



- Capilano Suspension Bridge: este puente colgante cruza el rio Capilano a 70 metros de altura y mide 140 metros de largo. Para llegar allí, se puede contratar una excursión que incluye el autobús o puedes llegar en tu propio coche. La entrada cuesta alrededor de $50 y además del puente colgante, se puede hacer un recorrido de puentes por la copa de los árboles y se puede pasear por una pasarela por los acantilados del parque.



- English Bay Beach: elegimos esta playa para ver la puesta de sol en Vancouver y nos encontramos que tiene una zona con jardín, un laberinto de esculturas llamado “A-maze-ing Laughter” y una playa bastante amplia. Disfrutamos del atardecer y nos fuimos a cenar a Craft Beer Market English Bay, tenía Happy Hour y encontramos buenas ofertas.


- Parker Rooftop: para terminar el día, tomamos unos cócteles en la azotea de nuestro hotel, Parker Rooftop. Subimos esperando buenas vistas y no fue así, por lo tanto no creemos que sea una parada imprescindible.
Valoración del viaje
A nosotras Vancouver nos encantó y recomendaríamos visitar esta ciudad en un puente largo. No pensamos que sea un sitio para estar una semana, ya que en varios días se puede exprimir al máximo.




