Puerto Escondido nos ha regalado paz, horas de lectura, buena comida, atardeceres preciosos y muchas ganas de quedarnos allí a teletrabajar. La costa de Oaxaca es uno de esos lugares que te atrapa y de los que es difícil escapar. Nosotras pasamos allí 4 días, pero bien podríamos haber estado una semana. Es uno de esos lugares que te invita a relajarte, a bajar el ritmo de vida y a disfrutar. En esta guía te explicamos cómo pasar 3 días en Puerto Escondido.

¿Cómo llegar a Puerto Escondido?
Hoy en día tienes varias opciones para llegar a la costa de Oaxaca. La primera opción y la mas fácil es volar directamente a Puerto Escondido. Tiene un aeropuerto pequeñito y por esa razón los vuelos suelen ser más caros. Otra opción si vistas la ciudad de Oaxaca es alquilar un coche allí y conducir unas 3 horas hasta Puerto Escondido. La carretera es nueva y la inaguraron hace menos de 1 año, así que puedes estar tranquilo de que el camino va a ser seguro. Esta nos parece una muy buena opción, ya que la costa es muy extensa y teniendo coche la podrás disfrutar mejor. Otra opción es moverte por allí en taxi; hay una gran oferta de transporte privado.
Dicho esto, vamos a dividir la entrada en las 3 zonas de la costa en las que hemos estado: La Punta, Puerto Escondido centro y Mazunte.
Itinerario
La Punta
Esta es la zona en la que nosotras nos hospedamos. Uno de sus grandes atractivos es el surf y además, es una de las zonas con má vida nocturna. Desde La punta hasta Puerto Escondido se encuentra la playa de la Zicatela, una playa de unos 4km de extensión ideal para hacer surf, tomar el sol, ver el atardecer o pasear. No diremos que es una opción para bañarse, ya que las olas son muy altas.

También merece la pena visitar el Mercado de la Zicatela y el Mercado Benito Juárez. Estos dos mercados están llenos de vida y son un buen lugar para hacerte una idea de cómo es la vida en Puerto Escondido. También son una muy buena opción para comer comida tradicional y casera a un precio más razonable que en el pueblo. Unos de los días comimos en «Reyna» en el Mercado de Benito Juárez y ¡madre mía! Comimos muchísimo y muy bien.



De cara a la noche, acércate a la zona de La Punta para disfrutar de toda la oferta de bares y restaurantes que ofrece. Prueba los tacos de pescado, de camarón, las tlayudas. Unos de los lugares que más nos gustaron fueron «La Ola» y «Chicama».
La Ola es un bar muy pequeño en el que puedes ver la cocina desde fuera y sentir como si alguien te estuviese invitando a su casa a comer. Los tacos de camarón estaban especialmente buenos y la tlayuda también, aunque hay que tener un buen fondo para acabarse ese pedazo de bomba.
Chicama es un restaurante más moderno de comida peruana. Nos lo habían recomendado varias personas y decidimos probarlo. No nos decepcionó; ceviche y tartar de pesacado nunca fallan. Estando allí descubrimos que este restaurante también está en Madrid.
Puerto Escondido Centro
Por esta zona estuvimos en varias playas que nos gustaron mucho. Playas pequeñitas con aguas muy tranquilas en las que sí te puedes dar un baño sin que te traguen las olas. Estas playas fueron Playa Manzanillo y Playa Carrizalillo. Las dos nos gustarón mucho, pero creo que si tenemos que decidir nos quedamos con Carrizalillo. Para llegar esta playa tienes que bajar unos 200 escalones y las vistas durante toda la bajada merecen mucho la pena. Una vez abajo, la playa no defrauda. Además puedes ver el atardecer desde ahí.

Algo que no hicimos pero que es muy típico de hacer en esta zona es asistir a la liberación de tortugas. Nosotras no lo hicimos porque no teníamos claro hasta qué punto era una «turistada» poco amable con el medio ambiente, así que decidimos no hacerlo. Aún así, si lo hicieramos, lo habríamos hecho con Vivemar, ya que es una organización que se encarga de la conservación de la flora y fauna de la costa de Oaxaca. La liberación de tortugas se hace en la Playa Bacocho a las 4:30pm. Puedes encontrar toda la información en su página web.
Por la tarde, puedes ir a ver el atardecer a el Mirador de Las Tortugas, merece muchísimo la pena y aunque el acceso es un poco «complicado» se llega rápido.

Mazunte
El último día lo dedicamos a explorar la zona de Mazunte, a una hora de La Punta. Esta parte de la costa de Oaxaca es muy conocida entre los surfistas, ya que el oleaje es fuerte.

Pasamos el día en la playa de Mazunte y alquilamos unas hamacas. El precio de las hamacas y sombrillas para todo el día ronda en torno a los 300 pesos (unos 15$). Quizá no es algo para hacerlo todos los días, pero de vez en cuando se agradece poder estar resguardado del sol. Lo que más nos sorprendió de esta playa es que, a pesar de no haber muchos turistas, no paraban de pasar personas vendiendo de todo: tamales, pulseras, donuts, chapulines y hasta ofreciendo masajes.


Después de echar toda la mañana en la playa, decidimos pasear un poco por el centro del pueblo (una calle) y nos gustó que todo el pueblo tiene un ambiente surfero/hippie/despreocupado. Comimos en un sitio que nos gustó mucho y que era bastante curioso: La palapa cometa. Toda la comida esta muy buena y su especialidad son las hamburguesas de pescado (camarón y pulpo).

Después de comer, quisimos ir a ver el atardecer a Punta Cometa, pero no llegamos a tiempo. Por eso mismo, recomendamos ir con tiempo porque hay que caminar un poco desde donde aparcas el coche y suele haber mucha gente. Como no llegamos a tiempo, fuimos a tomar un café en Terraza del Arquitecto, un restaurante con vistas a la playa, desde la que aunque no se ve el atadecer directamente, se ve cómo van cambiando los colores del cielo.

Nos quedamos con pena de no haber pasado una noche aquí para ver el ambiente que había por la noche y disfrutar de algunas de sus playas también conocidas como Zipolite.
Valoración del viaje
En resumen, la costa de Oaxaca nos gustó mucho. Es cierto que es una zona que se está volviendo cada vez más turística, pero aún así no la encontramos muy masificada. Nos pareció curioso que en alojamiento en el nos hospedamos (llamado Coliving) había muchas personas alojadas que estaban teletrabajando allí. Creemos que es por este motivo que hay mucho turismo de americanos que pasan allí una temporada mientras hacen surf de madrugada, trabajan por la mañana y disfrutan de la vida por la tarde/noche. Sinceramente, nos parece una vida ideal, ya estamos buscando la manera de encontrar un trabajo en el que poder teletrabajar.



